lunes, 1 de febrero de 2010

El Curso de Administración Tributaria - CAT: ¿Adecuado filtro estatal para selección de personal?

No se equivocaba Carlos Marx al señalar que “el trabajador, más que necesidad de pan, tiene necesidad de respeto”. Manifiesto ello a razón de la sorpresa que me ha causado cerciorarme que el tan promocionado Curso de Administración Tributaria – CAT de la SUNAT no constituiría, hoy, la vía legítima de selección de personal, para incorporarse como funcionario de carrera a ésta Corporación Estatal, como venía siendo.

Efectivamente, a inicios y mediados del 2009 se expidieron las Resoluciones de Superintendencia Nº 023 y 116-2009/SUNAT mediante las cuales se aprobaba el nuevo Reglamento del mencionado curso, especificándose que “los participantes que aprueben el curso “podrán” ser tomados en cuenta para los procesos de selección de personal que la SUNAT implemente; es decir no se establece que el hecho de aprobarlo, garantice la asignación de una plaza en dicha entidad; a pesar que el propio DS Nº 115-2002-PCM del 23.10.2002 que aprueba el ROF – SUNAT establece que el Instituto de Administración Tributaria y Aduanera – IATA (que desarrolla el CAT) se encarga de formar, capacitar y especializar personal de la institución; mucho más cuando las propias Resoluciones en comentario en su parte considerativa establecen que “el CAT es el curso que se imparte a profesionales que se incorporan a la SUNAT”.

Si bien es cierto los efectos de éste reglamento contarían para los CATs que se desarrollen a partir del 2010; existiría un problema en función a los CATs convocados con anterioridad que se regían por un Reglamento y un silabo específico en el que detallaba de manera expresa que el objetivo general del curso era “el desarrollo de competencias para el desempeño profesional en concordancia con los fines de SUNAT”.

Sin embargo la arbitrariedad de la actual reglamentación CAT no se demostraría tan solo por la vulneración del DS que aprueba el ROF de la SUNAT, si no por la no verdadera valoración de la calidad profesional que ostentan quienes ingresan y aprueban el mencionado curso; manifestamos ello por las siguientes razones:

  • Postulan aproximadamente entre 15, 000 a 18,000 de los cuales solo se admiten alrededor de 100 (lo cual ya es un mérito por lo demás significativo).
  • Luego de rigurosas evaluaciones continuas pasan entre el 70% y 80%, los mismos que pasan a una fase práctica (pasantía) firmando para ello un contrato laboral sujeto a modalidad temporal.
  • Luego del desarrollo de la pasantía y su aprobación recién se les expide el certificado correspondiente; sin embargo el problema empieza cuando en lugar de ligarse a ésta gente totalmente capacitada de manera indeterminada se opta por una renovación temporal de sus contratos específicos.
Entonces ¿Por qué luego de todo éste proceso evaluativo de más de un año en donde se gastan recursos públicos para la selección y capacitación de éstos profesionales la SUNAT no asegura a su favor ese Know How con la firma de contratos indeterminados? ¿Con éste tratamiento no se corre el riesgo de capacitar profesionales que puedan emigrar al ámbito privado, lo cual transgrede el espíritu mismo para lo que fue ideado el CAT?

Sumado a ello hay que considerar que los integrantes de todos los CATs son profesionales de todo el país, los cuales por optar un trabajo digno emigran a razón de este curso a otras ciudades, por lo que esa indebida temporalidad contractual no les permite definir de manera clara su proyecto de vida (establecer residencia, cursar otros estudios superiores, etc) a favor del estado; siendo imprescindible que la designación que se haga a otras provincias se considere al menos la cercanía de su lugar de origen, pues no olvidemos que el desarrollo humano (familiar) influye en todo desarrollo profesional.

En suma siempre considere que el CAT constituye un filtro por el cual SUNAT forma profesionales de capacidad indiscutible en conocimientos tributarios para asegurar su provisión de servicios a favor del estado; lamentablemente con la dación de éstos nuevos reglamentos se estaría vulnerando la naturaleza misma del curso bajo análisis. Sin embargo a razón de la reciente designación de la Dra. Nahil Hirsh Carrillo como la actual Superintendente Nacional, y conocedor de su respeto a la meritocracia y los derechos laborales, nos hace tener fe en un cambio oportuno a favor de consolidar la institucionalidad del CAT dentro de SUNAT, y ser el curso de selección de mayor élite en la administración pública; ejemplo que deberían imitar todas las entidades del estado; proceso que estoy seguro éste gobierno apoyaría totalmente; pues de seguir así no me sorprendería ver en ésta institución que un bachiller de planta imparta ordenes a un profesional CAT designándole arbitrariamente funciones técnicas – operativas en lugar de labores propias para las cuales se lo capacitó. Yo no aprobé el CAT he ahí mi consideración, respeto y solidaridad para quienes lo hacen.