viernes, 24 de septiembre de 2010

EL COLEGIO NACIONAL SAN JOSÉ: PARADIGMA E IDENTIDAD EDUCACIONAL DEL NORTE

Por Juan José Díaz Guevara.
Promoción 1993 "Eloy Arriola Senisse"


La identidad institucional es resultado de la historia, valores, filosofía, ritos, mitos, búsquedas, exponentes, héroes de la organización y estrategias observadas; es así que ésta no puede cambiarse con facilidad y evoluciona paulatinamente; dando consigo una imagen institucional propia.

En este contexto, las acciones comunicativas de la institución, tanto voluntarias como involuntarias, definen la imagen institucional ante los distintos públicos, motivo por el cual dichas acciones deben desarrollarse correctamente a cada uno de los públicos que se relacionan con la institución sentadas en la base universal de la veracidad.

En tal sentido, sentimos a nuestro criterio, una limitación al definir lo especial que significa para los lambayecanos o no lambayecanos haber egresado del Glorioso Colegio Nacional de San José de Chiclayo, en verdad el lenguaje del corazón suele ser el más sencillo pero a la vez el más difícil de describir.

Recojo las palabras del Profesor Luis Flores Morillas, cuando describe que la historia del Colegio Nacional de San José de Chiclayo, es apasionante y refleja el coraje y pundonor de un pueblo que lucha por su superación. Efectivamente, tal como detalla el indicado profesor, sus antecedentes datan desde 1826, cuando el Gobierno de Don Andrés de Santa Cruz que presidía el Consejo de Gobierno, promulgó el D.S. 118 estableciendo un Colegio de Ciencias en Lambayeque, el mismo que no funcionó por la desorganización administrativa, la guerra con Colombia y las continuas revoluciones que ensangrentaron a nuestro país. A este caos se sumó las inundaciones por los desbordes del río Zaña. Frente a este panorama sombrío y adversidad surge la villa de Chiclayo y una vez organizado el municipio inicia las gestiones para hacer realidad la existencia de un plantel de enseñanza secundaria, incluso proyecta arbitrarse de los fondos necesarios y se compromete a refaccionar el antiguo local de los padres Franciscanos.

El Congreso Peruano con fecha 22 de Diciembre de 1832, expidió una Resolución Suprema, creando en la villa de Chiclayo un Plantel de segunda enseñanza, por ello el gobierno del Mariscal Agustín Gamarra, dispuso desde la ciudad de Lima que se cumpliese dicha disposición congresal; sin embargo, el Colegio de Ciencias creado no pudo iniciar sus labores por las mismas causas sucedidas en Lambayeque, a lo cual se sumó el militarismo político imperante en la nación.

A pesar de estas adversidades los Chiclayanos no desmayaron en su iniciativa de contar con un plantel de enseñanza, llegando incluso a nivel de representantes de la comuna, exigir ante el propio General Ramón Castilla el cumplimiento de tal disposición. Es así que, con fecha 21 de Diciembre de 1849 se expide una nueva Resolución Suprema asignando en el Presupuesto General de la República, la cantidad de mil seiscientos pesos para la dotación de dos cátedras en el colegio. Transcurrido 27 años desde la expedición de la Resolución de 1832 con fecha 11 de Mayo de 1859 se ordenó la planificación de un Colegio de Ciencias en Chiclayo, indicándose el número de cátedras que deberían funcionar y nombrándose al personal que debería dirigirlo. Asimismo, mediante Ley Nº 12694 de fecha 11.01.1957 el Presidente Manuel Prado y su Ministro Jorge Basadre aprobaron la consignación en el Presupuesto General de la República durante los años 1957, 1958 y 1959 la suma de S/ 100,000.00 Nuevos Soles anuales destinados a la atención del colegio.

Es así como surgió el coloso educacional del norte, es así como nació producto de un anhelo, anhelo que en realidad solo lo puedo comparar cuando un hombre o mujer anhela tener un hijo, en esa analogía, ésta alma Mater, es el hijo del pueblo lambayecano, una prueba de ello es que mediante Ley Nº 13056 del 12.12.1958 el supremo gobierno declaró “Año San Josefino” para el Departamento de Lambayeque en virtud de celebrarse su centenario de creación.

Además de lo especial en el nacimiento del Colegio San José, institucionalmente tuvo personajes que a nivel de gestión hicieron de la entidad educativa norteña un paradigma, tal como lo es el Señor Profesor Karl Weiss Shereiber quien debido a sus iniciativas se mantuvo en el cargo de Director de Secundaria por 28 años, el mismo que consolidó hasta ese entonces la ya bien ganada imagen institucional del Colegio. En ésta misma senda el Señor Doctor Eloy Arriola Senisse desempeñó un papel importante en la vida institucional de la entidad, su calidad profesional es innegable, pues incluso llegó a desempeñar el cargo de Director General de la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana en el año 1974; caracterizado por su identificación con los alumnos y su amor al deporte. Cabe acotar que incluso el Señor Doctor Arriola es muy querido en Celendín lugar que visité hace diez años cuando me disponía visitar mi tierra, Chota, para la fiesta San Juan en el mes de Junio, grato fue saber que este ilustre Director San Josefino es considerado el mejor Director en la historia del Colegio Nacional de Celendín.

Ésta clase de ejemplos y paradigmas educacionales son los que forjan ciudadanos de bien y dignos ejemplos a seguir dentro de una comunidad. Es así que no es extraño que el Colegio Nacional San José de Chiclayo sea cuna de héroes como el Señor Capitán de la Fuerza Aérea del Perú, José Abelardo Quiñones Gonzáles, berbigracia representativa del amor por nuestra patria, inmolado el 23 de Julio de 1941 en quebrada Seca, durante la Guerra con el Ecuador a bordo de su caza North American NA-50 (XXI-41-3), todos somos testigos de cómo nuestra fuerza aérea honra su imagen, es más, soy fiel testigo de la admiración y respeto por su investidura dentro de su doctrina como egresado-Becario del Centro de Altos Estudios Nacionales- CAEN en cuya puerta principal yace su estatua al lado del Almirante Miguel Grau, Francisco Bolognesi y de Mariano de los Santos Mateos . Este ejemplo fue seguido por otro San Josefino el Señor Capitán del Ejército Peruano Luis García Rojas, quien es otro Chiclayano elevado al altar de la patria con su inmolación en Cueva de los Tayos en el conflicto con el mismo país en 1991.

Asimismo, la representatividad Sanjosefina también es demostrada constantemente en campos como el académico y deportivo.

Los logros académicos en realidad han sido resultado de las políticas de gestión educativas a través de los años. En este extremo diversos supremos gobiernos han tenido deferencias especiales para el colegio Nacional San José, entre ellas podemos citar la Resolución Legislativa Nº 1896 del 21.11.1913, mediante la cual se liberó de pago alguno a los materiales y útiles para su laboratorio de química; o la Resolución Legislativa Nº 4224 del 21.01.1921 mediante la cual se le exoneró por pagos de material educativo en igual modo.

Es así, que no es extraño que ésta Alma Mater conciba campeones indiscutibles a nivel Local, Regional y Nacional en las diversas disciplinas académicas y deportivas que se suscitan cada año. Hoy al escribir éstas líneas recuerdo a amigos como el Señor Médico Ernesto Vega Ramírez quien logró el cómputo general del examen de admisión de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo en el año 1997 si no me traiciona la memoria, a mi promoción el Señor Médico Pábel Osorez Tello, a mi criterio el mejor alumno de mi promoción. También recuerdo a mi amigo y paisano Paúl Heredia Valdéz cuando se proclamó como el Campeón Nacional de Ciencias el 2004, el hablar de este ultimo resulta importante para mí pues además de reconocer que fue un excelente amigo desde la infancia en Chota y luego en el barrio de la Urb. Primavera en Chiclayo, fue un Sanjosefino modelo, lamentablemente fue asesinado sin embargo su verbo rectitud hacen que él en realidad no haya muerto y esté siempre presente. En Suma hablar de Sanjosefinos destacados implicaría solo en redactar sus nombres muchos libros, imagínense lo que implicaría por cada uno describir sus logros.

Cuando cursaba mis estudios de Maestría en Derecho Civil y Comercial en el año 2004, resultó todo un orgullo escuchar en clases que el “Padre de la Teoría del Acto Jurídico Peruano” era el Señor Doctor José León Barandiarám, quien para variar también es egresado del Colegio Nacional de San José de Chiclayo.

Al iniciar éstas notas hablé de identidad institucional, y es en realidad que la redacción del presente es una muestra de ella para con el Coloso Académico del Norte. He escrito generalmente artículos jurídicos, con el ánimo de expresar mis ideas en relación a determinados temas del Derecho, sin embargo siento que el presente tiene un valor especial, pues he tratado de describir el porqué estoy orgulloso de ser Sanjosefino, del porqué cuando veo el color granate de manera inmediata viene a mi mente la casa de Karl Weiss Shereiber y Eloy Arriola Sennise, a propósito mi promoción (1993) lleva el nombre de este ultimo.

Definitivamente, lo menos que aspira el presente es hacer un monólogo, pues al contrario es rendir un merecido homenaje al colegio que me forjó; por ello, debo manifestar que, entre los recuerdos que han guiado mi vida han estado siempre presentes frases como las expresadas por el Señor Profesor José Abázalo Villarreal: “En el diccionario de un Sanjosefino, no existe la palabra fracaso”, o la del Señor Profesor César Osores Llontop quien en la última clase del quinto año de secundaria nos hizo parar en el aula y con una voz francamente exaltada pero llena de sentimiento nos dijo “cuando hoy salgan de esa puerta como egresados, tengan bien en claro que colegio los cobijó y con sus actos muestren que fueron dignos de estar acá, porque en realidad constituye un honor y una bendición ser Sanjosefino”, vi llorar a mi profesor en ese momento y muchos de nosotros también lo acompañamos en ese sentimiento de dolor que implicaba alejarnos físicamente de nuestras aulas, recuerdo que el brigadier del aula, el promocional Carbonel lo abrazó con llanto.

Ese es el factor diferencial de mi colegio, no solo es una estructura de concreto, es algo más, es un sentimiento, una identidad, es el lugar donde conocí a los mejores amigos de mi vida, a quienes extraño.

Para nadie es un secreto que todos los 24 de Septiembre de cada año, la ciudad de la amistad se paraliza por el aniversario de su entidad académica representativa. En este extremo quiero ser sincero en sentirme mal pues desde que egrese el año 1993 recién fue en el año 2007 que celebré conjuntamente con mis promocionales el aniversario institucional, en realidad siempre consideré que era mejor celebrar siendo profesional que aún siendo alumno como una muestra de respeto a los profesores que dedicaron parte de su vida en educarme y es que en realidad no fueron solo mis profesores, fueron mis segundos padres, constituyendo para mi un orgullo tener su amistad y respeto.

En este 2009, el Colegio Nacional San José de Chiclayo cumplió 150 años de vida institucional, lógicamente estuve presente, por ello me permití escribir éstas líneas como muestra de reconocimiento manifiesto de un hijo para con su peldaño académico consentido, y en base a este sentimiento poder expresar el poema denominado “Brindis San Josefino”, de mi autoría.


BRINDIS SAN JOSEFINO

24 de Septiembre, en una mesa de San Josefinos
Se celebraba un aniversario más del colegio
Se destilaba desde wisky, cerveza y vino
Evocándose hasta los recuerdos más añejos.

La algarabía y fanfarria llenaba los corazones
Del grupo de ex alumnos todos ellos entusiasmados
La palomillada y chacota elegante en todos los rincones
En esa mesa de solteros, casados, pero todos enamorados.

Salud por la amistad muchachos!...replicaron: ¡de echo!
Por aquella que es sincera y que nunca muere
Salud por la felicidad que siente mi pecho
Al ver a los amigos que uno tanto quiere.

Ese fue el comienzo de brindis destellantes y tiernos
Aquellos que quedarán grabados como esta tarde de primavera
Resumía en cada asistente uno de sus momentos más bellos
Provocado por el amor al colegio y a la amistad sincera.

Lo clásico fue brindar por la patria y el Estado Nación
Aunque son muy pocos los que la sienten
Porque son pocos los que la aman con el corazón
Porque son muchos los que lo mutilan, traicionan y mienten.

Salud por la madre bendita! por mi querido viejo! también estuvieron presentes
Por el equipo de fútbol y por la mujer que con pasión se ama
El corazón y cerebro de los asistentes totalmente diligentes
Evitando cualquier frase incoherente y vana.

De pronto, irguiese en la mesa uno dentro del todo
Con rostro lloroso y emocionado
Levantase la copa de un fino modo
Y con soberbia y furia exclamó atormentado:

Señores se ha brindado por lo que más se ama
Y cuyo sentimiento también comparto
Más en esta alegría mi corazón me habla

Han pasado muchos años que dejé de ser adolescente
Han pasado muchos años para volver a encontraos
Han pasado muchos años para sentarnos frente a frente
Han pasado muchos años para delante de ustedes hoy brindaos.

Por eso, ubiquémonos en el espacio y tiempo exactos
y déjenme brindar por nuestra alma mater que nos reúne
Porque de ella todos los presentes somos extractos
Porque somos norteños, somos hermanos y ella nos une.

Dejen emocionarme por mi colegio
Dejen que hoy le hable el hijo más ingrato
Dejen que mi tristeza le haga el mejor cortejo
Para poder brindar en sentido lato.

Yo brindo por el Glorioso San José de Chiclayo
Y porque por mis venas corre sangre granate
Porque a la distancia saco cara por él y no me callo
Porque demuestro como me forjó ante aquel que me trate.

Brindo por él colegio que me dio hermanos
Con los cuales hoy me embriago
Beso el sorbo de licor entre mis manos
En uno de mis gestos más sinceros con el trago.

Brindo porque en sus aulas fui feliz
Más que en la calle áspera y dura
Brindo porque me preparó para cualquier desliz
Porque es amor, respeto y ternura.

Brindo porque a esa estructura de concreto!
Le debemos una parte de la vida!
Porque es lo justo y lo correcto
Homenajear al alma mater querida.

Brindo por la casa que me cobijó!
No en una cama sino en una carpeta!
Brindo por el profesor que me corrigió
Hasta utilizando la palmeta…

…se los juro, me sirvió.

Brindo porque Dios es Sanjosefino
Y Porque esa dicha tendrá mi linaje
Porque de la madeja educativa es el mejor lino
San José! La Casa del correcto aprendizaje.

Déjenme llorar y brindar por mi colegio
No paren por favor la emoción que siento!
…Se replicó ante su exhausto y sentimental pensamiento
Dejando a los asistentes perplejos.

El improvisado auditorio quedo en silencio
Cuando otra voz contestó con todo fundamento

¡“Salud Promoción, por el San José, nuestro colegio!”

Su frase y un abrazo fraterno fue el mejor premio
Para aquél que expuso ese gran sentimiento
sus miradas contemplaban en tal gremio
el orgullo de sanjosefino que siempre siento.