lunes, 6 de junio de 2011

Limones dulces.


Sofocleto, con profundo acierto manifestaba que “dado que el mundo está lleno de pendejos, no podríamos definir a la Sociedad como "un conglomerado de insignes cojudos" y, en consecuencia, para determinar la ubicación exacta del cojudo en nuestro medio social tendríamos que comenzar formulando una Tipología del Cojudo en sus dos manifestaciones esenciales: a) El aspirante a Cojudo, y b) El Cojudo propiamente dicho. El aspirante a cojudo no es, como podría suponerse, un menor de edad ni nada parecido. Es simplemente un sujeto al que la vida no le dio todavía la oportunidad de hacer una Gran Cojudez que le sirva como tesis doctoral o de resbalar en un Cojudeo Sensacional que lo prestigie en el medio ambiente como un cojudo legítimo...El Cojudo propiamente dicho es otra cosa. Nació para ser cojudo y cumple su destino a la perfección, sin quemar etapas, sin saltarse a la torera ninguno de los requisitos que exige la ortodoxia y la liturgia de la Cojudez Ancestral (…)los cojudos propiamente dichos, los cojudos que hacen honor a la cojudez y sirven de materia prima al cojudeo, no se sienten discriminados ni disminuídos”.

Recientemente, he leído un artículo denominado “limones ácidos” del “periodista” Aldo "que pena" Mariátegui, que me merece hoy un especial comentario, pues dentro de su contexto se deja evidenciada la existencia del cojudo propiamente dicho.

Efectivamente, hay que ser bien cojudo para considerar que los líos del proceso electoral de Puno fue programado por la gente de Ollanta Humala, sabiendo que dicho sector es uno de los bastiones de la posición nacionalista; este seudo intelectual de wikipedia ratifica su condición de cojudo al considerar que el partido Gana Perú se sentía vencido sabiendo muy bien que en primera vuelta había ganado en 18 regiones del país; ahonda más su condición de cojudo cuando persiste en confundir adrede al parecer el término nacionalizar con estatizar, que cojudo malero en verdad.

El señor Mariátegui (el periodista, debo aclarar o sea el cojudo propiamente dicho) habla que los de Gana Perú han hecho “puro teatro” con Kurt Burneo y otros comodines; además de mentir con tal aseveración, se aleja de tener algo de imparcialidad (otra característica del bien cojudo) al no dejar en claro que dicho aspecto también estaría en la designación de Rafael Rey en la plancha presidencial de “Kako” Fujimori, el bien cojudo no se pone en todo caso a criticar “el puro teatro” de Ciprianni con los muertos de la embajada de Japón, para quien los derechos humanos “son una huevada”; bueno no solo para él, si leemos las encíclicas de la iglesia católica, respecto a su posición de los derechos humanos al menos hasta después de algunas “reformas de Pablo VI” (hechas añicos por Juan Pablo II por cierto), nos daremos cuenta que para la gente de Ciprianni (principal baluarte de la campaña de Fujimori) la propiedad si es un derecho innegable, pero del sector del poder divino, el resto de derechos humanos pondrán al mundo de cabeza, según la “institución de Dios”.

También Aldo, se equivoca al establecer que la PUCP, es la madre del actual caviar-humalismo, por lo que le deberían cambiar el nombre a Pura Universidad de la Cojudez del Perú”. Qué cosa para más cojuda en verdad. Siempre he sentido admiración por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos – Decana de América (pertenezco a ella); pero no soy tan cojudo de escribir semejante disparate, mucho menos creerlo; nadie puede negar el rol protagónico de esa decente juventud universitaria en estos comicios electorales, puedo decir que la presencia de la PUCP en este último proceso electoral ha sido determinante para buscar algo de dignidad en la ciudadanía, ya que como diría Peter Häberle “la dignidad humana es la premisa antropológico-cultural de un pueblo y la democracia pluralista su consecuencia organizadora”, en suma so cojudazo, “el desarrollo implica no solo una idea de bienestar material, sino también la idea de mayor dignidad, seguridad, justicia e igualdad de los seres humanos”, y cómo podríamos hablar de dignidad con la señora Fujimori cómplice del delincuente de su padre en los casos de ropa donada del Japón, tráfico de oro, acciones clandestinas en empresas mineras, esterilizaciones forzadas, fraude electoral etc; cómo se podría hablar de seguridad cuando tienes detrás de ellos a Montesinos, cómo podrías hablar de justicia e igualdad cuando su propia gente de manera despótica y cojuda a la vez se atreven a decir que “ellos mataron menos”. Eso es lo que han tratado de decirle al mundo éstos jóvenes estudiantes de la Universidad Católica del Perú, universidad que gracias a Dios se acerca más al pensamiento laico, del cual el propio Jesús fue propulsor, que al “estado confesionario” perseguido por el ala más radical de la Iglesia de Roma.

Por ello Aldo, no te equivocas al decir que en el Perú hay cojudos “en cantidades industriales” (esta frase te la has copiado de Sofocleto – osea no es original tuya, otra cualidad del cojudo); precisamente dentro de esta cantidad de cojudos existen aquellos que hacen un chongo de fe cuando una artista de Hollywood hace un comentario peyorativo contra el Perú, ahí se dan de bien peruanos, se rasgan las vestiduras, pero cuando una empresa minera contamina el amazonas no dicen ni pío, porque eso según tú es desarrollo, maldito cojudo.

Ahora bien, en el colmo de tu cojudez, criticas a un Nobel peruano, para dar tribuna a un economista seudo intelectual como es Hernando Soto (porque así se llama en realidad – después de un proceso legal se agregó el “De”) quien cree que el desarrollo de la selva depende de la inscripción en registros públicos, solo a un cojudo se le puede ocurrir eso.

Asimismo, te equivocas al establecer que “Toledo confirmó el personaje tan patético que es al apoyar electoralmente a quien desde Seúl aplaudió un intento de golpe contra su gobierno. Que quedó como un pobre diablo”. Por el contrario el hombre de Cavana y Harvard ha quedado como un demócrata quien a pesar de un rencilla personal supedita sus interés partidarios a fin que un narco estado no vuelva a instalarse en el Perú. ¡Pero qué me dices de PPK, qué les diría a sus PPcausas; yo te lo defino con palabras cortas y claras, !hay que ser muy mierda para jugarse con la fe de la juventud – eso es PPK. En cuanto a Castañeda, mejor me quedo mudo, como él.

Finalmente, el cojudo en su esplendor es aquel que viendo su realidad, no la acepta, Ollanta es ya presidente, es el hombre más poderoso del Perú, porque así lo determinó el pueblo, no San Isidro, No San Borja (así viva por allí), no las casuarinas, no Asia, lo determinó las regiones de sierra y selva; lógicamente el pueblo puede quitarle dicha envestidura - él lo sabe; y encima de esa realidad te atreves a dar tus diagnósticos (que por cierto misteriosamente concuerdan con PPK) en el extremo de que tiene que designar ya quiénes serán sus ministros, qué cojudo eres Mariátegui.

Que servil eres Aldo, que mal soldado de la derecha cavernaria eres, eres tan cojudo que ni tu apellido te limita a serlo.

Lamentablemente para ti, la mayoría del país ha optado por la dignidad.

Lamentablemente para ti el pueblo, sus estudiantes universitarios (entre ellos los de la PUCP – de manera destacada) no son cojudos, a diferencia de tí, invitó a los demás estudiantes del Perú para que tomen el agua potable de sus instalaciones, si esa es la causa de su actual pensamiento.

La justicia tarda pero llega (ya te llegará …a propósito ¿cómo irás con tus impuestos? – no vayas a decir que están matando la libertad de expresión cuando te los cobren)...

Como diría Sofocleto, ante un mal como tú “la Divina Providencia nos protegerá" - "al mismo tiempo - de todos los pendejos que nos quieren hacer cojudos para cubrir sus necesidades”…verdad Aldo? O eres bien cojudo para negarlo también…

Soy un bloggero más Aldo, pero no cojudo.

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