miércoles, 20 de julio de 2011

El Cardenal, la chilindrina y la miopía espiritual.

Cardenal viene de I.cardo, cardinis, que significa el quicio o quicial de una puerta, porque los cardenales son los quicios ó ejes del gobierno de la iglesia (1) , al punto que son ellos quienes eligen a su máximo representante – el Papa, luego del famoso cónclave.

Bajo este contexto, la injerencia que tienen los cardenales en la vida social de los pueblos es indiscutible, y el Perú no es la excepción, ello exige una concordancia o consecuencia entre lo que se profesa y lo que se acciona a fin de servir de ejemplo en este mundo cada vez más alejado de la verdad y de los preceptos dados por Jesús de Nazareth en un lenguaje sencillo a través de sus parábolas. No obstante el gran problema de los creyentes es que no pueden mirar más allá de sus narices, tanto a nivel psíquico físico como la miopía propiamente dicha, así como a nivel espiritual, enfermedad del alma que se suele denominar miopía espiritual.

Recientemente “el cardenal Juan Luis Cipriani volvió a hablar fuerte y se refirió a las autoridades que quieren alterar el orden natural. Hoy cualquier ‘Chilindrina’ quiere explicarnos el mundo. En los tiempos actuales se duda de todo, y algunas autoridades creen que se puede programar a Dios a su antojo, dijo Cipriani” (2), en alusión a la ordenanza municipal que promueve la igualdad de derechos y la no discriminación hacia los homosexuales fomentada por la alcaldesa Susana Villarán.

Pues bien, siendo hincha del “chavo del 8” y de la bonita vecindad del genial Roberto Gómez Bolaños, quisiera opinar lo siguiente:

En primer lugar, en cuanto a la ordenanza municipal promovida por Villarán no me merece mayor comentario jurídico pues ello está garantizado en la norma normarum de nuestro ordenamiento legal – la constitución política del estado, máxime si en el Perú existe un bloque de constitucionalidad de normas contra la discriminación, así considero que la polémica que se genera se debe en parte a la ignorancia del tema legal, al manejo de intereses políticos y dogmas religiosos, así como a la “fuerza gay” - a esos corazoncitos rosados que abundan en la TV, en la clase política, en prensa escrita, incluso aquellos solapados en el clero de todo tipo, ese no es un secreto.

Ahora bien tildar de “Chilindrina” a una autoridad por más demagoga que pudiera ser, considero que no es función de un consejero espiritual, quien debe invocar más bien a la mesura, como a aquella mesura invocada precisamente por Cipriani cuando el narcotraficante Demetrio Chávez – “vaticano”- acusó a Vladimiro Montesinos – principal funcionario del ex presidente de la república Alberto Fujimori Fujimori - como su cómplice en las actividades de narcotráfico que desarrollaba.

Alterar el orden natural:

Es un tanto difícil analizar qué entiende por “orden natural” un “representante de dios” para quien los derechos humanos son una cojudez, que apoyó a un gobierno dictatorial y corrupto por una década como pago al lobby de su designación de Cardenal ante el Vaticano, que dicho gobierno operara a través de Augusto Antonioli Vásquez, embajador del Perú en el Vaticano y miembro del Servicio de Inteligencia Nacional. Como diría ñoño ¡¡míralo eh, míralo eh!!

Quizás el pensamiento, que tiene este hombre (porque eso es lo que es – un simple ser mortal como nosotros), se debe en razón de la educación recibida, a nivel familiar por ejemplo sus padres Enrique Cipriani e Isabel Thorne fueron miembros activos del OPUS DEI – “la obra” -, instituto secular del Vaticano con fuertes dogmas religiosos abocadas a forjar un mundo confesionario en donde el único líder es el Papa, institución con una fortuna calculada en un mínimo de 2.800 millones de dólares aproximadamente , que alcanzara su pleno desarrollo durante el periodo de la asesina dictadura franquista en España con el apoyo de dicho gobierno.

Es más Cipriani estudió en la Universidad de Navarra “donde el Opus Dei ha tenido su inmenso semillero de “apóstoles” (…) que fue alimentada con subvenciones del estado franquista en el orden del 70% de su presupuesto total”(3) . Si fijate fijate fijate!!

A la vez cómo no explicar la afinidad de Cipriani por regímenes de derecha – totalitarios e incluso con ciertas características fascistas, si se tiene en cuenta la historia política del vaticano.

“El vaticano no solamente se involucró con Hitler ayudándolo a llegar al poder, también hizo lo mismo con otros dictadores: Mussolini y Franco. Pactar con los dictadores siempre ha convenido a los intereses del vaticano, ya que cuando los dictadores lograban obtener el poder absoluto, se encontraban comprometidos – entre otras cosas – a reconocer a la religión católica como única religión oficial del estado. (…) Aparte de Hitler, Mussolini y Franco, en la era de los dictadores, el vaticano ayudó a llegar al poder a Ante Pavelic en Croacia (…) Pavelic fue igual de sanguinario y satánico que Hitler e incluso formó un ejército especial de escuadras asesinas similar a la SS alemana, la terrible Ustashi”(4) .Luego de la caída de Hitler sabido es que el Vaticano a través de la operación “línea de ratas” ayudo a fugar a los asesinos nazis enviándolos a Argentina, Australia, Canadá, EE UU, México y en algunos casos dicen que a Brasil.

En el caso peruano podríamos decir que el Vaticano, vía Cipriani apoyó a Fujimori, que tuvo su “grupo Colina” y en pago a dicho apoyo, en el artículo 50° de nuestra constitución política – máxima norma de nuestro ordenamiento legal – se reconoció a la iglesia católica como única iglesia, designándola como “elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú”, por lo que le presta su colaboración a través de la Dirección de Asuntos de la Iglesia Católica del Ministerio de Justicia, dándole a los otros credos la calidad de “confesiones” a quienes se las apoya a través de una Dirección de Asuntos Interconfesionales, al mérito de lo dispuesto mediante Decreto Supremo N° 026-2002-JUS, de fecha 25 de Julio de 2002, pero en condiciones totalmente desiguales.

Asimismo ¿cómo sorprendernos que Rafel Rey – carta política de Cipriani - haya promovido la promulgación del Decreto Legislativo N° 1097 que otorgaba impunidad a crímenes de lesa humanidad en el Perú?

¿ Acaso el orden natural no implica una consonancia plena entre el dogma y el hecho, mi querido Cardenal?

Nadie puede alterar el orden natural. Salvo que el hombre juegue a ser Dios, como lo está haciendo al generar alimentos transgénicos, procedimeitnos con los cuales para beneficio de las transnacionales como la MONSANTO, la iglesia católica está de acuerdo, porque según su posición “es la forma más práctica de acabar con el hambre en el mundo”, desconociendo que “existe suficiente literatura científica independiente de las grandes transnacionales biotecnológicas, que dan fe de los múltiples impactos ambientales, socioeconómicos y en la salud humana por parte de los organismos genéticamente modificados” (5).

¿Acaso la iglesia puede desconocer los cuestionamientos de orden ético relacionados con la manipulación de la vida? Como diría la Popis ¡¡Acúsalos con Dios Chilindrina!!

En mi modesta opinión, no guarda consonancia el dogma de amor por el prójimo con el fomento de guerras, no guarda consonancia que en un mundo de pobreza cuyo ejemplo reciente es Somalia “un gran líder espiritual” viva en palacios de oro y bajo regímenes de opulencia, cuando la vida de Jesús se basó entre otros en la sencillés.

En los tiempos actuales se duda de todo.

En esto, estoy plenamente de acuerdo con el cardenal.

Fíjense, algunos dicen que “la obra” recluta futuros socios, otros que promueve el camino a la Santidad. ¿a quién creer?

Entonces, ¡¿Cómo no dudar de la bondad y buena fé de algunos personajes de la iglesia católica por su filiación con gobiernos fascistas?!

¿Cómo no dudar de nuestros políticos quienes juran ante la biblia salvaguardar nuestros intereses y terminan cometiendo delitos en contra de la administración pública?

Imagínese, en la historia se dice por un lado que el movimiento ecuménico promovido por la iglesia católica buscaba el afianzamiento del poder de esta sobre todos los cleros o “confesiones”; mientras otros sostienen que buscaba la unidad de la religión.

Como no dudar de todo, si Billy Graham, “protestante” y “pastor de fe” en EE UU ha elogiado a Kim Jong -II, dictador de Corea del Norte y respaldado a George Bush en la guerra con Irak, declarando que "de esa guerra podía venir una nueva paz y, como sugiere el presidente, un nuevo orden mundial" (Boletín CIB de marzo de 1991).

La pregunta es ¿a qué nuevo orden mundial se refiere? ¿al que está grabado en el dólar americano? ¿al que dictan las teorías de la conspiración cada vez más evidenciadas?

¿Es necesaria una institución para poder comunicarse con Dios, o para estar cerca a él?

Definitivamente como dice el señor cardenal, en los tiempos actuales se duda de todo, incluso del rol de la iglesia católica y quizás se deba al mensaje confuso de fé que se propala, que está muy distanciado entre lo que se dice y lo que se hace; cuando el mensaje de Jesús de Nazareth fue sencillo, “ama a tu prójimo como a ti mismo”, “levanta una piedra y me encontrarás”.

Por lo demás, creo en Dios, en el padre de Jesús de Nazareth y creo fervientemente que a los malos de espíritu les llegará su hora.

Por tanto, como diría Victor Hugo, en aquel gran discurso que pronunciara en 1851 contra la Ley Falloux, en virtud de la cual se regulaba el control del clero sobre la enseñanza secundaria “je veux I’ Ètat chez lui et I’ Église chezz elle” – "Quiero el Estado a lo suyo y a la iglesia católica a lo suyo” (6), ese pedido es no negociable y ni ha vainas en relación a ello diría "se me chispoteó".
.........Referencias.......
(1) MONLAU, Pedro Felipe: Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana. Barcelona 1856. Pág. 223

(2)Diario El Comercio. Edición 18 de julio de 2011.

(3) WANDERLEY DE MIRANDA, Roberto: “EL PP y la Guerra de Irak: Discurso Bélico y Derechos Humanos en la prensa española” Ediciones Universidad de Salamanca. 2009. Pág. 76

(4) CAREAGA, Martin: “El vaticano en la era de los dictadores”. Pág. 90

(5) En línea: http://www.ecoportal.net/content/view/full/36011

(6) HENRY PEÑA: “Antología Laica” Ediciones Universidad de Salamanca. Barcelona 2009 Pág. 214