martes, 6 de mayo de 2014

ELLA

Sublime el sentimiento que me embarga en este instante y hace que me reconcilie con la idea de escribir lo que siento. Tan solo ella podría lograrlo; su imagen, su razón, su concepto, su sonrisa, toda ella, sin excepción. Cuando pienso en ella, me pregunto ¿cómo podría describirla plenamente?.

En imagen, ella es la bendición de mis sentidos. Constituye la fragancia dentro de lo lúgubre o desagradable que puede tener el mundo profano, su aroma siempre me invita a decirle “te extraño”. Es el tacto de mi conciencia, su verbo rectitud confunde a mis defectos y los vuelve injustificables, los vuelve reales, haciendo que mi razón los corrija o trate de corregirlos. Es mi visión de lo tierno y del deseo, a su lado mi bellansahung tiene sinónimo de paz; constituye mis oídos dentro de lo incierto y es el gusto dentro de mi gusto.

En mi razón, ella siempre hace que mis anhelos sean realidades, que mis puedo, sean lo hice y que mis odios se hagan perdón. Hace que mi desánimo se convierta en fe, que las arrugas de mi voz se hagan canto y que mi idea de libertad sea responsable. Ella me ha demostrado que es injusto que las grandes historias de amor solo sean concebidas en novela, antes de vivirse.

Mi concepto de ella, parte por ser auténtica. La imagino, de niña aprendiendo a escribir con esa mano zurda que hoy cura enfermedades y esa memoria que confunde al olvido. Su responsabilidad ni decir; me la imagino tomando anotaciones en clase, con la humildad inconfundible de alguien que sabe y comparte su conocimiento, amiga de sus promociones, hoy amiga de sus colegas, es mi médico de cabecera hasta mi último aliento. Ella hace del retrato de Eisten un poster de habitación, de la música de James Blunt una dosis letal de armonía y del amor por los padres la más firme de las vocaciones.

¿Cómo cuestionar la grandeza del 10381 y el colegio nacional San Juan de Chota que la tuvo en sus filas y en sus méritos?

¿Cómo no amar a mi tierra que la bendijo con su grandeza?.

Si yo me siento orgulloso de tenerla a mi lado ¿cómo se sentirán sus padres que la trajeron a la vida?...

…y pensar que muchas veces pasé por su casa saludando a un amigo, sin pensar que estaba tan cerca de aquella persona con la cual no me daría miedo caminar…

¿Cómo no escribirle una líneas a ella, si escribo lo que me apasiona y amo?...

Ella es quien calma mis miedos, con esa mirada impregnada de ternura y verdad, haciéndome sentir que existe gente que merece tu confianza plena, gente para quien eres lo máximo y que siempre querrá verte sonriendo, que existe gente que no sabe de traiciones.

Ella, es sinónimo de amor. Ocupa en mi vida todos los buenos sentimientos que pueda tener y sus retoños junto con ella serán la razón de mi lucha, de mi fuerza, de mi esperanza.

Ella es sencilla, antes de verte la billetera, te mira el corazón; en lugar de ofenderte prefiere el prudente silencio y aunque sea orgullosa, es una buena maestra del perdón.

Bendito ese carnaval de Cajamarca que me acercó a ella, bendita la hora en que acudí al llamado de mis amigos Karina y Luchín para conocerla, bendito ese beso robado que ahora es consentido; bendita esa plaza de armas testigo de una propuesta de amor y de un sí sin duda alguna, bendito el fotógrafo que captó ese momento; bendito seas Dios por habérmela concedido.

Ella, es diferente a todas, ella apostó por mí.

Ella, tiene un nombre, Katia Tantarico Díaz, es mi amor y lo tiene bien merecido.