jueves, 22 de mayo de 2014

HISTORICO ACUERDO DE PROVISION DE GAS ENTRE RUSIA Y CHINA:


El contrato de suministro de gas que Moscú acaba de firmar con Pekín es "el mayor acuerdo en la historia del sector, tanto de Rusia como de la URSS", ha acentuado este miércoles el presidente ruso Vladímir Putin.
Las obras relacionadas con la realización de este contrato serán el mayor proyecto en el mundo para los próximos cuatro años, ha puntualizado el mandatario ruso que se encuentra estos días de visita oficial en China. Ha detallado que ambas partes invertirán en la infraestructura para el proyecto hasta unos 70.000 millones de dólares.
Putin se abstuvo de comentar los precios del gas para la parte china y se limitó a decir que se calculan según la fórmula basada en los precios del petróleo y sus derivados. El contrato entre los gigantes estatales, la rusa Gazprom y la china CNPC, formalizado este miércoles en el marco de la visita del mandatario ruso a Pekín, estipula el suministro de hasta 38.000 millones de metros cúbicos anuales de combustible al país asiático durante 30 años.
Anteriormente, el presidente de la junta administrativa de Gazprom, Alexéi Miller, había comunicado que el montante total del acuerdo es de 400.000 millones de dólares, pero no quiso entrar en detalle apelando al "secreto comercial".
"Este contrato gasístico con China para 30 años tiene un papel estratégico. Barack Obama debe renunciar a la política de aislamiento de Rusia: no funciona", escribió, por su parte, en su cuenta de Twitter el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Duma Estatal rusa, Alexéi Pushkov.
La visita de Putin a China puede cambiar significativamente la estructura de las relaciones internacionales, opinó Mijaíl Marguélov, presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Consejo de la Federación (la Cámara alta del Parlamento ruso). Subrayó que la cooperación entre Moscú y Pekín tiene un fundamento tanto económico como político, y acentuó que mantienen una postura común sobre gran parte de la agenda política internacional. "Aunque Rusia y China no están planeando la creación de un bloque político-militar, esta visita supone un avance clave hacia la colaboración estratégica de los dos países", precisó Marguélov.
El histórico acuerdo gasístico entre Moscú y Pekín abre nuevas oportunidades económicas para Rusia y muestra errores de cálculo político de la Casa Blanca, opina el analista político estadounidense Dimitri Simes.
El contrato entre los gigantes estatales ruso y chino Gazprom y CNPC fue formalizado en el marco de la visita a China del presidente ruso, Vladímir Putin, y entrará en vigor en 2018. El montante anunciado del acuerdo es de 400.000 millones de dólares. El pacto estipula el suministro de hasta 38.000 millones de metros cúbicos anuales de gas al país asiático durante 30 años.
"Es evidente que este acuerdo ofrece nuevas oportunidades económicas para Rusia y fortalece su posición, incluso en su diálogo con la UE", comentó a RIA Novosti el presidente del estadounidense Centro para los Intereses Nacionales Dimitri Simes. Además señala que es un acontecimiento que EEUU no pueda aplaudir.
Según el politólogo, a pesar de que el acuerdo se discutió durante mucho tiempo y estuvo acompañado de ciertas dificultades, supone una "victoria" tanto para Rusia como para China. Además, igual que el proceso de reunificación de Crimea con Rusia, ese contrato puede considerarse "un error de cálculo político de la Administración Obama", dijo. Obama es uno de los creadores de este acuerdo.
 
Para Simes es evidente que el acercamiento entre Moscú y Pekín ocurre en el marco de la confrontación de EE.UU. "La manera cómo el presidente Obama provoca [la confrontación] con sus acciones, y en el momento menos adecuado, cuando el presidente Putin planea visitar China, me hace pensar que el Gobierno de Obama no tiene ninguna planificación seria de la política interna y que carece de sentido de la realidad en política exterior", indica el experto.
 
Simes dice que el presidente Obama es "uno de los creadores de este acuerdo". Su actitud provocadora de tratar a Rusia y a China como países débiles "empujó a Pekín y Moscú hacia una cooperación más estrecha", opina.
 
El politólogo ve como una prueba de este tipo de errores del líder estadounidense el hecho de que la víspera de la llegada de Putin a Shanghái Washington anunció cargos penales contra varios militares chinos de alto rango a los que ACUSA DE ESPIONAJE cibernético contra EE.UU. "Algunas personas [en EE.UU.] hacen lo que les apetece porque eso suena bien en la plataforma política interna, sin pensar en las consecuencias de ello en la política exterior", sostuvo.